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Tesoros ocultos

Casi una obra por cada español. Nuestros museos custodian más de treinta y cinco millones de piezas, de las que apenas exhiben, como un iceberg, una mínima parte. Nos adentramos en los almacenes de los centros más importantes.

 

Tesoros ocultos

Según la encuesta bianual que elabora el Ministerio de Cultura, en 2004 (los datos de 2006 todavía no están actualizados), los museos es_pañoles custodiaban un total de 34.637.114 piezas. Sólo 942 museos y colecciones museográficas informaron acerca de los fondos que integran sus colecciones, de los 1.238 que, en total, existen en España según el mismo estudio, por lo que esa cifra de casi treinta y cinco millones de piezas es bastante superior.

De esos 1.238 museos, 582 (el 47 por ciento) podrían englobarse bajo el amplio paraguas de “museos de arte”. En total, custodiarían en sus salas y archivos 7.069.417 de piezas (un 20,4 por ciento de los fondos absolutos). Son los museos de Ciencias Naturales e Historia Natural (con casi 14 millones de piezas), los Etnográficos y Antropológicos (con casi 3 millones) y los incluidos en el epígrafe de “General” (con más de 8 millones de piezas; muchas de ellas, probablemente, fácilmente atribuibles también a la categoría de arte), los centros que albergan mayor número de objetos.

Las preguntas que plantean estos datos son claras: las piezas son las que son –ni muchas ni pocas–, pero ¿han llegado los museos españoles a su límite de capacidad? El Museo Arqueológico Nacional sólo expone el 9,5 por ciento del millón y medio de piezas que alberga en sus fondos. De las 16.000 piezas que aproximadamente integran la colección del Reina Sofía, apenas se exhiben unas 700. Sólo el Museo del Prado tiene unas 3.500 obras depositadas en otras instituciones y organismos de todo el país.

¿Son necesarias las políticas de nuevas compras de piezas, o es suficiente con exponer las obras ya almacenadas?¿Hasta cuándo debe seguir adquiriendo piezas un museo, cuando hay generaciones que no van a poder contemplar las que ya almacenan? ¿Qué soluciones se pueden plantear a los problemas de espacio? ¿Es necesario renovar periódicamente los fondos, poniendo en el mercado obras que no interesan o no tienen cabida, para recaudar dinero y renovar las propias? ¿Un museo debe ser sólo un espacio de exhibición, o un centro consagrado a la documentación, conservación, difusión e investigación del patrimonio, como defiende el propio Ministerio de Cultura en su página web?

Tres especialistas –un crítico de arte, un profesor de Universidad y un director de museo– responden a estas preguntas en este número, en el que radiografiamos la situación de doce grandes museos españoles, tanto de arte clásico como contemporáneo.





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