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Nostálgicos portaramilletes
Mejor conocidos por su denominación francesa –porte-bouquets– estos sofisticados y preciosos vasos portátiles para flores figuraban entre los accesorios imprescindibles del atuendo de las damas de la alta sociedad en el siglo XIX.
Una insólita colección de “porte-bouquets” puede verse hasta el 5 de octubre en el Museo Frederic Marès de Barcelona. Se trata de la Colección Kenber, procedente de París, que reúne 131 delicados objetos, evocadores de una sociedad y unas formas de vida que hoy ya son historia. Los “porta-bouquets” son unos accesorios de la indumentaria y ornato femenino del siglo XIX, unos pequeños recipientes que las damas sujetaban con la mano mediante una anilla y una cadenita que enlazaba el dedo con la pieza, y en cuyo interior depositaban un ramillete de flores que solían sujetar con un alfiler, pendiente también de una cadenita. Dichos accesorios constituyen un extenso catálogo de costumbres y coqueterías propias de la vida aristocrática y burguesa de la época y, en especial, de la etapa romántica, a pesar de que su origen se remonte al siglo XVIII. Pilar Vélez nos desvela los encantos de estos pequeños objetos que, durante los años veinte del siglo pasado, al dejar de ser un objeto de uso para convertirse en un objeto patrimonial, pasaron a formar parte de los museos. |