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Zanotta conmemora los cuarenta años de Sacco, uno de los iconos del diseño del siglo XX, que protagoniza una exposición en Viena consagrada a los muebles sin forma.
Entre las novedades presentadas en la ultima feria del mueble de Milán, el certamen más importante del sector celebrado a finales del pasado abril, se encontraba “Leatherworks”, una colección de los hermanos Campana para Edra. Como viene siendo habitual en la trayectoria de los diseñadores brasileños, la serie explora las posibilidades constructivas de la yuxtaposición y la amalgama de materiales. Ellos que han hecho muebles con montones de peluches, listones de madera, cuerdas y retales utilizan ahora fragmentos de cuero adaptados a una estructura mínima para formar la silla o la butaca que componen la colección.
En la misma ciudad, y como parte de las actividades que se realizan alrededor de la feria, tenía lugar la muestra La Commedia del Sacco que homenajeaba los más que bien llevados cuarenta años de ese asiento. Il Sacco es esa pieza –sí, se parece a un saco apoyado sobre el suelo– que en las tiendas de muebles pasa aún hoy por lo más moderno, atrae a los niños como un imán, mientras los adultos se resisten a desplomarse sobre esa bolsa de no se sabe bien qué material, desconfiando de su fiabilidad y, sobre todo, de su comodidad… hasta que la prueban. Si hoy sigue siendo moderno, ¿cómo no iba a ser rompedor en 1968? Zanotta conmemora los cuarenta años de Sacco, uno de los iconos del diseño del siglo XX, que protagoniza una exposición en Viena consagrada a los muebles sin forma. Por Leila Crewn.
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