Y además

Mi obra

Agenda

Subastas

Cine

Buzón de Arte

Suscripción

Archivo

Servicio de Atención al cliente

 
 


Mujeres, arte y poder

En el Palazzo Strozzi de Florencia se expone hasta febrero “Caterina e Maria de Medici: Donne al potere”, la empresa propagandística de dos extranjeras regentes de Francia, unidas por el mito de la reina Artemisia. Quince extraordinarios tapices y numerosas obras de arte representan una historia común rescrita dos veces sobre el destino de la misma Corona.

 

Mujeres, arte y poderHace apenas treinta años, un artículo después canónico en la crítica feminista cuestionaba si era cierta aquella premisa decimonónica de que uno de los logros más notables del período renaciente había sido el de la igualdad de las mujeres. Muy al contrario, decía su autora, Joan Kelly, todas las fuerzas del Renacimiento se pusieron en marcha “para moldear a la mujer noble hasta hacerla un objeto estético decorativo, casto y doblemente dependiente de su marido y del Príncipe”. El ambiente cerrado de la castidad presuntuosa y el mercadeo frívolo del honor, la reclusión femenina en el patio de juegos cortesano, quedaron recogidos en la obra de Baltasar de Castiglione, un mundo pagado de sí mismo pero desorientado, en búsqueda incesante de modelos permanentes que contuvieran su irrefrenable movilidad.

No parecía que esa época inquieta, de camino hacia una monarquía absoluta, fuera el ambiente más adecuado para que dos extranjeras se sentaran en el trono de Francia, que se destacaba por sancionar explícitamente la Ley Sálica desde 1317.

Catalina y María de Médicis, repentinas viudas y sufridas madres de reyes en tierna edad, lucharon por reforzar su frágil autoridad, apoyada más en los caprichos del destino que en un derecho real incontestable. Un nadar a contracorriente, cuando las aguas en Francia bajaban ensangrentadas por las guerras de religión y el fin de una dinastía asomaba por el horizonte.

Familiarizadas desde su infancia florentina con la utilización del arte para mayor gloria del gobernante, supieron defender sus posiciones como decididas estrategas y hablar al mundo en su propio lenguaje de imágenes, de personajes virtuosos del pasado que completaban la insuficiencia de la realidad. El resultado, además de un programa político fracasado, fue un excelente legado artístico que ahora se expone en el Palazzo Strozzi de Florencia, incluyendo los quince espectaculares tapices del Ciclo de Artemisa, proyecto común de dos reinas, junto a otras obras de arte y objetos de la época que analiza Francisco J. R. Chaparro, mientras que, por su parte, José María Solé traza el perfil de otras mujeres regentes que como Cleopatra, Isabel de Farnesio e Isabel la Católica actuaron como mecenas y promotoras de las artes.





  EN PORTADA
Mujeres, arte y poder
 
 
 
  PINTURA
Braque, el inseparable compañero de Picasso
 
 
 
  MOVIMIENTOS ARTÍSTICOS
La aventura de Cobra
 
 
  ARTE CONTEMPORÁNEO
Cuba, la balsa perpetua
 
  ARTE ASIÁTICO
La tradición milenaria del Manga