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La 53 Bienal de Venecia reúne, a partir del 7 de junio, en una de las ediciones más elaboradas de los últimos tiempos, no sólo por el número de artistas y pabellones nacionales convocados -más de 90 artistas en el programa general y 77 países- sino también por la incorporación de nuevos espacios expositivos como el Giardini delle Virgini o el Ca’Giustinian, la esperada apertura del Archivo Histórico de Arte Contemporáneo y una ampliación del Palacio de Exposiciones, antes conocido como Pabellón Italia. El lema de esta edición es “Making Worlds” (Construir Mundos), ideada y dirigida por el comisario sueco Daniel Birnbaum. Su concepto radica en la idea básica de que una obra de arte es algo más que un objeto, representando tanto una particular visión del mundo como un modo de construir un mundo. La fuerza conceptual de una pieza, como explica, ya no depende de la complejidad de las herramientas puestas en juego, defendiendo que unas marcas en el papel, un sencillo gesto en el lienzo o una instalación pueden ser transmisoras de una nueva manera de ver y pensar el mundo. La cuidada selección de los artistas de la Bienal, incluyendo acertadamente a los españoles Bestué/Vives y Sara Ramo, sustenta apropiadamente la teoría, sencilla pero efectiva, de construir nuevos mundos artísticos. Kristian Leahy presenta las principales características de esta edición, los creadores que participan y los espacios en que discurre la cita. Por otra parte, Juan Manuel Bonet desgrana la intervención en el Pabellón de España de Miquel Barceló, que acude a la Bienal con temas atrapados en el continente africano y con un homenaje al escritor, pintor y viajero francés François Augiéras (1925-1971). Y Demetrio Paparoni analiza la exposición que, patrocinada por la Bienal y con la colaboración entre el IVAM, presenta la Galleria d’Arte Moderna de Venecia, la Ca’Pesaro, confrontando las piezas de su histórica colección con las esculturas en poliéster blanco de Bernardí Roig.
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