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Se celebra este año el centenario del nacimiento de Joseph Leo Mankiewicz (1909-1993), uno de los más grandes cineastas de la historia, no sólo por su extraordinaria carrera como director, también por su brillante trabajo como productor y guionista de películas ajenas. Se inició tardíamente en la dirección y sólo llegó a firmar 19 películas, casi todas buenas. Su cine se asentó sobre una sólida base literaria: argumentos, personajes y diálogos muy bien construidos y acabados, tomados con frecuencia de novelas y piezas teatrales. Su otra gran habilidad fue la dirección de actores, con la que obtuvo resultados memorables. “Solo en la noche” (1946) fue –con 37 años– su segunda película como director, segunda entrega también de un lote de once películas que dirigió para la Fox. Parece ser que abordó el proyecto para complacer la petición de un amigo productor y –eso es seguro– tuvo que lidiar con dos actores inexpresivos, sin carisma y con escasa experiencia que estuvieron a punto de echarlo todo a perder: John Hodiak y Nancy Guild, significativamente sumidos en el olvido. Del olvido trata la película, pero lejos de estar en él, su director estuvo en la lista de los intelectuales del cine del momento. Por Manuel Hidalgo.
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