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Desde la perspectiva de dos décadas, “Mujeres al borde de un ataque de nervios” se confirma como el gran punto de inflexión en la carrera de Pedro Almodóvar. Séptimo largometraje de su filmografía y segunda producción de El Deseo –su propia marca productora, garante de su independencia–, esta cinta fue su primer gran éxito internacional que le abre, dentro y fuera de España, a un público tan masivo como ecléctico, que ya no representa a cierta juventud amante de los guiños marginales y alternativos, sino que se configura con la agregación abundante de espectadores de los más variados gustos y sectores. En esta película epigonal de la Movida madrileña, las osadías temáticas y estilísticas -y las imperfecciones propias del aprendizaje- dan paso a un argumento y a una factura más proclive “a todos los públicos”. La nominación al Oscar lo confirmará. Por Manuel Hidalgo.
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