Y además

Agenda

Cine

Delirios bajo control

Buzón de Arte

Suscripción

Archivo

Servicio de Atención al cliente

 
 


El caso Van Meegeren. El hombre que soñaba con Vermeer

Un mediocre pintor azotado por la crítica falsificó obras de artistas holandeses para desquitarse de los agravios. Su azarosa historia es digna de una novela.

 

El caso Van Meegeren. El hombre que soñaba con VermeerEn octubre de 1937, el eminente doctor Abraham Bredius (1855-1946) anunció el descubrimiento de una “Cena de Emaús”que era para él, indudablemente, “un nuevo vermeer”. Podemos entender, tal y como Bredius lo vivió, cuán maravilloso debe de ser el “momento en la vida de un amante del arte cuando de repente se encuentra ante una hasta ahora desconocida pintura de un gran maestro, intacta, en su lienzo original y sin restaurar, como si acabara de abandonar el taller del pintor”. Sin embargo, hoy sorprende que divulgara sus conclusiones de forma tan lapidaria, a tenor de lo que ese cuadro era y es (un trozo de burda pintura). Al parecer, el mediocre pintor Han van Meegeren (1889-1947) había confiado la pintura a su amigo Gerard A. Boon, un respetable abogado que había formado parte del Parlamento holandés, asegurándole que se trataba de un auténtico “vermeer”. En verano de 1937, Boon acudió a Mónaco a ver a Bredius. En principio el doctor no confió en la pretendida originalidad de la pintura que Boon le mostró. Con todo, poco tiempo después se publicó que Bredius había identificado la autoría del cuadro al cotejar la firma. El doctor consideró que su ojo experto había sido puesto en entredicho y ordenó a Boon que escribiera una misiva a esa misma revista asegurando que la había atribuido a Vermeer basándose únicamente en las cualidades formales. El asunto se complicó aún más cuando un par de agentes de Joseph Duveen, uno de los más destacados magnates del comercio de arte del momento, certificaron la falsedad de la obra a comienzos de octubre de 1937. José Riello sigue la peripecia del cuadro y descubre el gran número de falsificaciones que, como ésta, fueron realizadas por Van Meegeren y vendidas a importantes coleccionistas.





  EN PORTADA
Verdadero… y falso
 
 
 
  EL PROYECTO
El caso Van Meegeren. El hombre que soñaba con Vermeer
 
 
 
  ARTE RUPESTRE
Reapertura de Altamira. La cuna del arte, amenazada
 
 
  INFORME
Museos en plena crisis: fin de la era dorada
 
  FOTOGRAFÍA
Jacques-Henry Lartigue, el mago de la imagen