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Muchas cosas pasaron desde que un farmacéutico de Atlanta (Georgia) llamado John S. Pemberton inventara en 1886 la Coca-Cola, como un brebaje contra el dolor, hasta que la mítica botella llegó a los fondos del MoMA de Nueva York. De cómo la marca se convirtió en un poderoso icono contemporáneo trata la exposición Coca-Cola: 125 años de diseño, que hasta el 26 de febrero acoge el Museo del Diseño de Gante (Holanda). El archivo de la compañía es la base de los fondos de una muestra que incluye fotografías, anuncios, pósters, botellas, latas, máquinas expendedoras y pinturas. Tan diversos objetos recuerdan el amplio alcance de una marca que siempre ha luchado por ser mucho más que eso y que a base de potentes imágenes, eslóganes perfectos y estribillos pegadizos ha confeccionado el imaginario colectivo de la sociedad contemporánea. Por Leila Crewn.
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