|
Grabados carnales, la otra pasión de Lucian Freud
A lo largo de casi treinta años, una pequeña y discreta tienda del norte de Londres se convirtió en lugar de peregrinaje de muchos creadores británicos del último tercio del siglo XX. Dentro esperaban encontrar a Magar y Dorothea Balakjian, dos de los maestros grabadores más renombrados del gremio. Durante décadas, los Balakjian introdujeron a decenas de jóvenes y veteranos en los secretos del aguafuerte, del olor a tinta y ácido, a la manera de los antiguos alquimistas, capaces de transformar una plancha de cobre en una obra de arte. Uno de los artistas adictos al taller fue Lucian Freud. Una prueba de su versatilidad y talento como dibujante, que Christie’s pone este mes al alcance de los coleccionistas, con la venta en Londres, el día 15, de un conjunto de 45 obras de la colección privada de Magar Balakjian, el lote de aguafuertes del artista más completo jamás subastado. Por Óscar Medel.
|