| El inminente estreno de "Ali", la cinta que Michael Mann ha dedicado al que fuera tricampeón de los pesos pesados, Muhammad Ali, vuelve a poner de manifiesto el interés que el boxeo ha despertado en la creación artística y literaria desde la antigüedad grecolatina. No es ésta de Mann la primera cinta que inspira Muhammad Ali o Cassius Clay, como aún le llaman quienes vieron la velada en la que ganó el título por primera vez. Insumiso en 1967, cuando fue llamado a filas para combatir en Vietnam, e inteligente en el ring hasta ser para muchos el último campeón mundial que basó su triunfo en el talento para esquivar y encajar los golpes adecuados en cada momento, Ali ya había sido objeto de un par de filmes dirigidos por el fotógrafo, cineasta y siempre artista de vanguardia William Klein. El caso de Ali es un caso extraordinario. Pero no el único. En el cine y la fotografía, el boxeo ha sido siempre, desde los orígenes, el "deporte rey", ocupando un lugar privilegiado en la gran pantalla, ganando la grandeza que la vida cotidiana le ha negado. El periodista Javier Memba recoge en este número las opiniones sobre el boxeo de cineastas, pintores, fotógrafos y escritores y analiza la influencia de ese deporte en el arte del siglo XX. En un segundo artículo, Juan Pando enumera las películas que han abordado alguno de los aspectos de esta disciplina, desde los primeros cortos documentales de peleas auténticas de finales del siglo XIX, hasta "Huracán Carter" (1999) y la extraordinaria "Toro Salvaje" (1980), interpretada por Robert de Niro y dirigida por Martín Scorsese; y el escritor Manuel Hidalgo expone su visión sobre las propiedades literarias del boxeo. |