|
Woody
Allen escribe las primeras notas de sus historias y argumentos a
mano, cuando cae la noche, tras acostar a sus hijas. Lo hace a mano,
con pluma y sobre un folio, generalmente recostado sobre la enorme
cama de su nuevo piso doble en el lujosísimo Upper East neoyorquino.
Tras emborronar varios, días después, comienza a teclear
furiosamente en la máquina de escribir alemana que se compró
a sí mismo el día de su 16 cumpleaños -el 1
de diciembre de 1951-. Recuerda exactamente lo que le dijo el vendedor
de la Olympus portátil: "esta herramienta le sobrevivirá
y sus hijos la heredarán".
"Es cierta tan sólo la primera
parte. Me sobrevivirá, pero mis hijas aporrearán sus
ordenadores. A mí nunca me verá con las yemas de mis
dedos sobre ningún teclado de ordenador. ¿Lo más
difícil del proceso creativo, por todo esto? Encontrar papelerías
que sirvan las cintas con tinta, se han convertido en piezas de
museo".
Allan Stewart Koenigsberg (Brooklyn, Nueva
York, 1935), Woody Allen, viajará a Oviedo este mes de octubre
para recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes,
galardón otorgado por su gran talento creador y su contribución
a la historia del cine. La periodista Beatrice Sartori le entrevista
en exclusiva en este número de "Descubrir el Arte".
Allen relata sus impresiones sobre el "11-S"
y conversa sobre sus dos últimas películas, la farsa
cinematográfica "Hollywood Ending" y "Anything
Else", que acaba de rodar con Cristina Ricci, Danny DeVito,
Glenn Close y Jason Biggs.
|