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Frantisek
Kupka (1871-1957) nació en Opocno, Bohemia. Sus estudios
artísticos comenzaron en la Escuela de Bellas Artes de Praga; en
1892, se instaló en Viena y, tres años más tarde, se estableció
en París.
En esta ciudad comenzó a trabajar como
ilustrador de diarios satíricos y como pintor, mostrándose como
admirador del arte de Toulouse-Lautrec, del Simbolismo y, a partir
de 1905, de los fauves.
El arte de Kupka se centró en el estudio del
color, que le aproximó al movimiento cubista, por ejemplo a la
"Section d´Or" o al Orfismo y, sobre todo, al arte
abstracto, movimiento del que fue uno de los pioneros, combinando
pintura, música y mística. En la década de los años veinte, su
pintura, en sintonía con el espíritu de la época, se renovó
temáticamente con detalles de la vida moderna, como el maquinismo o
el jazz. En 1909, Kupka pintó "El sueño", un óleo sobre
cartón de 30,5 por 31,5 centímetros conservado actualmente en el
Museum Bochum de Alemania. La composición tiene un evidente aire de
irrealidad, tanto por los colores como por la diferencia de escala
entre los seres que sueñan y los que son soñados.
Para reforzar esta sensación, Kupka se
valió, al igual que los futuristas, de su gusto por la fotografía
y el cine, resolviendo la estructura a través de un vertiginoso
plano picado, obligando a precipitar su mirada de arriba abajo. Isabel
García, historiadora del Arte, analiza los secretos de la
pintura, las influencias, la naturaleza de los colores, el
movimiento órfico y recuerda la trayectoria artística del pintor.
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