|
Fernando
Zóbel nació en 1924. Su infancia transcurrió entre Filipinas y
España, hasta que se trasladó a Estados Unidos para estudiar
Filosofía y Letras en la Universidad de Harvard, donde trabajó en el
Departamento de Artes Gráficas e inició su carrera como pintor. En
1951, regresó a Manila y diez años más tarde se instaló en España,
siendo fundador junto a Gustavo Torner del Museo de Arte Abstracto
Español de Cuenca (1963).
En un principio recibió la influencia del arte
impresionista francés, practicando temas costumbristas filipinos. El
descubrimiento de artistas como Mark Rothko y de la fotografía
fueron esenciales para iniciarse –hacia 1955– en la pintura
abstracta, con series tan famososa como “Saetas” (1957-1959), “Serie
Negra” (1959-1963), Serie Blanca (1975), temas sobre el paisaje
conquense, el río Júcar y otros.
En 1980, pintó una de sus obras más bellas: “El
Patio III (Calle Vírgenes)”, donde se observa la depuración
alcanzada en la última etapa del artista a base de simples trazos
negros sobre fondo claro que se extienden entre masas coloreadas que
recrean un espacio de nebulosa.
Isabel García, historiadora del Arte,
analiza en este número los detalles de la pintura, su técnica, sus
formas y perfiles, que vuelan en el espacio pictórico, y la vuelta
al color de Zóbel en los años ochenta.
|