|
El
6 de agosto cumpliría 75 años, que hubiera festejado, probablemente,
en Mónaco, principado de cuatricromía que celebra su obra y
aniversario con una exhaustiva macroexposición, “SuperWarhol”, en el
Grimaldi Forum. Pero Andy Warhol, el hombre que sintetizó los mitos
de los años sesenta (la foto y el cine, la publicidad y el rock, la
liberación sexual y la sociedad de consumo) en el justamente llamado
pop art, del que fue heraldo, murió en el New York Hospital Cornell
Medical Center, el 22 de febrero de 1987, cuando los valores de los
“sixties” eran subastados por los “golden boys” y dos años antes de
que, con la caída del Muro de Berlín y el nacimiento de Internet,
finalizara, de hecho, el siglo XX.
La muestra es una representación sintética,
inédita, que empieza por las técnicas tradicionales -óleo-, sigue
con el método mecánico de los “silkscreens”, las imágenes populares
de “Coca-Cola” y “Campbell´s Soup” y los rostros de “Marilyn” y “Jackie”,
la multiplicación de flores industriales, los accidentes de coches,
la calidad de imágenes como “Eggs” o “Diamond Shoes”, la redundante
presencia de los “dollar Signs” y los nuevos mitos de la cultura, de
“Ladies and Gentlemen” a “Kings and Queens”. Todo expresado en la
exaltación siempre mundana y espectacular de los más diversos
lenguajes.
En el número de agosto, Óscar Caballero
presenta los detalles de la retrospectiva organizada en Mónaco. En
un segundo artículo, Javier Caballero resume la filmografía que ha
abordado desde 1963 la vida y la obra de uno de los artistas más
importantes del siglo XX.
|