|
Nada
obliga a un monárquico a ser pragmático, y viceversa. No obstante,
los dos son “realistas”. Al menos, en español: el capricho del
idioma ha querido unir en una sola palabra conceptos tan diversos, y
alguien diría que antagónicos. La polisemia y la homonimia suelen
ser intraducibles: sirven para encontrar abismos de sentido que no
tienen sentido en otro idioma, para despistar a los estudiantes
extranjeros y para hacer chistes que no tienen gracia fuera de la
versión original.
Pero si los filósofos alemanes han transmitido
a todo el mundo extraños juegos de palabras en los que aún estamos
enredados, ¿por qué no enredar, aunque sea un poquito, al público
culto neoyorquino, con ayuda de algunos de los más destacados
artistas de este país (y parte del extranjero)?
A eso se ha entregado Harald Szeemann, venerado
chamán suizo del comisariado posmoderno de las artes, previo encargo
del secretario de Estado Miguel Ángel Cortés desde el Ministerio de
Asuntos Exteriores. La exposición responde al título de The Real
Royal Trip… bythe Arts, o lo que es lo mismo, El real viaje real…
por el arte. Un retruécano basado en el tercer viaje de Colón, un
viaje de financiación real realizado hace 505 años. Sólo que este
Trip, como bien aclara una nota del Ministerio, “en lugar de ser
germen de conflictos étnicos y de enfermedades epidémicas” quiere
ser “portador de conocimiento, belleza y espiritualidad”. El lugar
elegido (el PS1, un gran espacio dependiente del MoMA) y la fecha de
la inauguración (12 de octubre, día de la Hispanidad), hablan por sí
solos del órdago planteado desde nuestro Ministerio de Asuntos
Exteriores.
Jorge Barriuso informa de las obras y
los autores que desembarcarán en Nueva York y entrevista al
comisario de la muestra.
|