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“Descubrir el Arte” dedica su portada
del mes de abril a uno de los grandes genios de la Historia del
Arte: Pieter Paul Rubens, sobre cuya figura y obra se organizarán
multitud de exposiciones y congresos a lo largo de este año 2004.
Según los testimonios de sus coetáneos, lo que
hizo de Rubens (1577-1640) un pintor único fue el reconocimiento de
los reyes y los gobernantes más poderosos de la época y la
familiaridad con que se movía entre ellos, reconocimiento difícil de
conseguir en la sociedad del Antiguo Régimen.
En nuestra era democrática, los méritos
sociales de Rubens parecen menos loables. Pero, en última instancia,
éstos se fundamentaban en su capacidad artística. La intensa
elocuencia de las imágenes creadas por Rubens y la vivacidad de su
pincel, su capacidad de dotar de vida palpitante a sus figuras, la
frescura con que recrea los mitos de la Antigüedad y las historias
del Antiguo y el Nuevo Testamento, o la musicalidad de los ritmos de
sus composiciones son razones que sin duda hicieron de él el pintor
más famoso de Europa y que siguen contribuyendo hoy en día a la
suculenta experiencia de contemplar sus imágenes.
En nuestras páginas, realizamos la más completa
radiografía de la vida y del quehacer del que, sin duda, fue el más
notable artista flamenco del siglo XVII. Alejandro Vergara,
Miguel Morán Turina, Carl Depauw y Asunción Doménech
recorren las diversas muestras internacionales organizadas este año
en torno a su obra, así como los principales museos que atesoran su
inmensa producción (el Prado, por ejemplo, posee más de cien obras
de Rubens, gracias al incontenible entusiasmo de Felipe IV por su
labor); siguen las huellas del maestro por las calles e iglesias de
Amberes, su ciudad natal, y visitan la casa donde estuvo su vivienda
y el taller desde el que irradió su enorme influencia.
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