|
El tesoro ignorado
Muy pocos visitantes, de los miles que
a diario recibe el Museo del Prado, conocen la existencia de
una cámara subterránea donde se guarda un verdadero tesoro,
quizás el único tesoro dinástico de los Borbones españoles.
Obras de Velázquez, Goya, Tiziano, El Bosco y un largo
etcétera de grandes nombres aguardan para su contemplación en
nuestra primera pinacoteca.
Tan densa es la visita que pocos se
toman un respiro para bajar a la cafetería donde su pasillo se
encuentra la entrada de la que fuera cámara acorazada del
museo, que hoy presenta una colección de objetos preciosos
que, pese a encontrarse despojados muchos de ellos de sus
ricas monturas o estar quebrados o faltos de alguna pieza,
sorprenden por su belleza.
Letizia Arbeteta Mira relata en
este número los avatares sufridos por el Tesoro del Delfín a
lo largo de su historia. Heredado por Felipe V, robado por las
tropas francesas durante la Guerra de la Independencia y
devuelto a España en 1815, hoy es una de las piezas más
desconocidas del Museo del Prado
|