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Eduardo Arroyo, páginas al óleo

Aficionado al paisaje del rostro, el artista Eduardo Arroyo ha retratado durante los últimos años a los personajes que le fascinan. Ahora saca a la luz su diario pictórico-literario.

 

Eduardo Arroyo, páginas al óleo“Siempre pensé que el paisaje que me resulta más intrigante es el rostro, la cara, las facciones de los conocidos o de los desconocidos encontrados en un cruce, de los que aparecen en la pantalla de la televisión, de los cercanos o de los lejanos que se ponen a un tiro de mi mirada o de mi lápiz”, escribe el pintor Eduardo Arroyo en este número.

“Ya escribía en el prólogo de mi exposición Retratomatón, en Madrid, que, desde mis primeros retratos en 1953 hasta el dedicado a mi amigo-actor alemán Otto Sander en 1993, habían pasado cuarenta años de obsesiones, de miradas de frente a rostros y semblanzas. Cuarenta años jugando al juego de ‘¿A quién se parece?’, divirtiéndome con peligrosas tendencias, cercanas al retrato-robot-policiaco o a la alta ocupación del ‘Se parece-no se parece’, acompañada de dubitativos movimientos de cabeza. retratos firmados”, explica Arroyo, del que la Galería Metta inaugura el día 21 de octubre una muestra sobre su diario pictórico-literario.

Con motivo de la muestra –que permanecerá abierta hasta diciembre y que coincide con la publicación de un libro que recoge los dibujos y textos elaborados por el artista durante los últimos años–, Arroyo explica en exclusiva para “Descubrir el Arte” su obsesión por pintar “a toda la humanidad que se me ocurrió manipular”, su método de trabajo y la gestación de alguno de sus trabajos más famosos.
 





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