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Frágil belleza
Aun cuando el vidrio era
conocido en el Mediterráneo oriental ya durante la Edad del Bronce,
y que egipcios y fenicios destacaron en su elaboración, fue en la
época romana cuando este material alcanzó su auge, tanto en la
variedad de sus formas y el número de objetos fabricados como en la
perfección de las técnicas de elaboración, elevando a esta artesanía
a su máximo esplendor.
Delicados, multicolores,
abundantes y siempre llamativos, los vidrios romanos, de exquisita
factura, han contado siempre con gran predicamento en museos y
colecciones. José Jacobo Storch de Gracia, profesor titular
de la Universidad Complutense, explica en este número las
peculiaridades de una técnica documentada por primera vez en el
Egipto predinástico, y presenta sus ejemplares más apreciados.
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