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Lo mejor para
exquisitos
Como todos los años,
cuando ya la primavera asoma sobre aquellos infinitos horizontes, la
localidad holandesa de Maastricht vuelve a mostrar en la TEFAF lo
mejor de lo mejor en el mercado internacional de las antigüedades.
Unas “antigüedades” que, por cierto, cada vez van acercándose más a
nuestros días en sus fechas de elaboración.
Al evento, que está
plenamente integrado en el tour anual de los ricos y poderosos de
esta Tierra, acuden de compras muchos de quienes tienen en sus manos
los grandes y efectivos poderes, quienes gobiernan el mundo desde la
más absoluta discreción y que en ningún momento abandonan el sosiego
de sus suntuosas guaridas para cambiarlo por la eventual vulgaridad
del papel couché.
José María Solé
recorre en este número la feria de Antigüedades que cada año saca al
mercado las mejores piezas que todavía no están en manos de los
museos.
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