Y además

Diseño

Peripecias del arte

Antigüedades


Mi obra

Subastas

Agenda

Buzón de Arte

Suscripción

Archivo

Servicio de Atención al cliente

 
 


La Alhambra y el Albaicín, monumento y memoria

Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984, la Alhambra, el bello palacio nazarí de agitada historia, vive un proceso de restauración de sus tesoros para adaptarse a su millonaria afluencia de visitantes. Tras los pasos de Washington Irving, cuatro escritores han ideado otros tantos cuentos para los lectores de Descubrir el Arte.

 

La Alhambra y el Albaicín, monumento y memoria

Una de las tentaciones que siempre acecha a los que rigen los destinos de un fetiche del turismo mundial, como la Alhambra de Granada, es creer que con no hacer nada ya está todo hecho. Grave error. Hay, sin embargo, una tentación todavía más peligrosa: trabajar sólo pensando en atraer cada día a más y más visitantes, en una espiral de puro marketing. Los responsables del Patronato de la Alhambra y el Generalife, lo mismo que los del Albaicín, lo tienen muy claro: hay que trabajar, sobre todo, por preservar y cuidar estos conjuntos y transmitirlos en las mejores condiciones a las generaciones futuras. Los visitantes llegarán por sí mismos.

La Alhambra es uno de esos conjuntos monumentales que cualquier ciudad desearía atesorar. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984, dos millones de personas se acercan a Granada todos los años para pasear por los laberínticos palacios nazaríes o por las enrevesadas callejuelas del Albaicín. Si hoy se hiciese una lista de las nuevas Maravillas del mundo, nadie dudaría, por supuesto, en incluirlas en dicho elenco.

El mito de la Alhambra, acuñado a la sombra de los empalagosos aires románticos de los viajeros extranjeros que recorrieron nuestro país durante el siglo XIX, y muy especialmente por Washington Irving, se ve hoy acechado gravemente por el mismo mal que afecta a todos los mitos: el riesgo de morir de éxito. Este riesgo existe y es constatable, cuando uno pasea hoy por la Alhambra rodeado de miles de turistas que convierten la visita en una aventura casi imposible. La sensación de saturación empieza a ser evidente.

La Alhambra y el Albaicín, lugares de encuentro de dos culturas, son monumentos vivos en los que se sigue trabajando día a día para recuperar la memoria del pasado. Las obras de restauración actualmente en marcha se hacen con la seriedad y profesionalidad que exigen los nuevos tiempos. La recuperación integral puesta en marcha en el Albaicín, por ejemplo, augura unos resultados entusiasmantes y ya perfectamente constatables.

Sobre estos ambiciosos proyectos de restauración actualmente en marcha en Granada hablamos en este número. Publicamos, además, cuatro breves cuentos ambientados en la Alhambra, escritos en exclusiva para nuestra revista como homenaje al palacio nazarí.

María del Mar Villafranca Jiménez y Jesús Bermúdez López explican la evolución del conjunto palaciego. Pedro Salmerón Escobar y Miguel Ángel Martín Céspedes relatan las múltiples facetas y perspectivas que ofrece la restauración de la Alhambra. Delfín Rodríguez desvela los “gnomos” que cuidan el recinto desde tiempo inmemorial. Javier Goñi desgrana la presencia del monumento en la literatura, a lo largo de los siglos, y Juana Salabert, Lourdes Ventura, Nicolás Casariego y Marcos Giralt Torrente presentan cuatro relatos elaborados en exclusiva en su homenaje.

En un segundo grupo de artículos, Javier Gallego Roca explica el proyecto de recuperación urbana del entorno de la muralla nazarí, en el Albaicín, y A. Jorge Moreno Mochón detalla el plan de recuperación de los aljíbes que almacenaban el agua en el laberíntico barrio.






  EN PORTADA
La Alhambra y el Albaicín, monumento y memoria
 
 
 
  EXPOSICIÓN DEL MES
Ribera, un pintor de leyenda
 
 
 
  FOTOGRAFÍA
Disparos de mujer
 
 
  ARTE CONTEMPORÁNO
Rodrigo, historia de una obsesión
 
  ARTE Y LITERATURA
Julio Verne, testamento visual