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Carrozas, un viaje en el tiempo
Instalado en las dependencias del Palacio
Real de Belem, este museo lisboeta, que ahora celebra su centenario,
alberga una colección de carruajes realmente excepcional y única en
el mundo.
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Colección
única en el mundo, los vehículos de gala y paseo que alberga en su
interior permiten al visitante conocer la evolución técnica y
artística de los medios de transporte de tracción animal utilizados
por las Cortes europeas hasta la aparición del automóvil.
El Museo Nacional de las Carrozas fue inaugurado
el 23 de mayo de 1905, hace ahora cien años. El lugar escogido para
su instalación fue el edificio del antiguo Picadero Real del Palacio
de Belem, en Lisboa, construido en 1786, respetando el proyecto del
arquitecto italiano Giacomo Azzolini.
La relevancia internacional de los objetos
expuestos, de los siglos XVII, XVIII y XIX, se debe a su amplia
variedad artística, destacando las carrozas, berlinas, carruajes,
calesas, literas y sillas de mano. Completa la colección un conjunto
de arreos de tiro y caballería, sillas de montar, uniformes de gala,
armería y accesorios de cortejo, así como una galería de retratos de
los monarcas de la Dinastía de Bragança y un conjunto de documentos
gráficos compuesto por dibujos, grabados y fotografías, relacionados
con las piezas y con la historia del museo.
Silvana Bessone recorre en este número
las salas del centro y presenta sus piezas más destacadas, entre
ellas, la más antigua de la colección, la “Carroza de Felipe II de
Portugal (III de España”, posiblemente empleada por el monarca en
1619, en su visita a Lisboa.
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