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El reino del azulejo
Las primeras producciones
conocidas en Valencia que pueden denominarse de azulejería datan de
la época almohade, es decir, del período comprendido entre 1171 y
1238, aunque existe una cierta controversia sobre las datación de
algunos de los conjuntos descubiertos. Se trata de alicatados en los
que las piezas están realizadas con sus formas definitivas sobre el
bizcocho de barro y han sido esmaltadas después en colores blancos,
verdes turquesas y negros o violetas de manganeso.
Con la cautela que ha de
observarse ante la falta de acuerdo en las adjudicaciones temporales
–los azulejos se destinaban fundamentalmente al ornato de fuentes,
paseos y jardines–, se considera uno de los más antiguos el de la
fuente que, en 1908, se encontró en la Plaza de la Figuereta de
Valencia y que hoy podemos ver en el Museo Nacional de Cerámica
González Martí de esa ciudad.
Importada por los árabes,
la técnica de la cerámica vidriada para revestimientos alcanzó en
Valencia un enorme desarrollo productivo y gran calidad artística.
Antonio Perla explica en este número la génesis, épocas
doradas y motivos ornamentales de esta industria.
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