|

La Royal Academy of Arts de Londres ha
inaugurado una exposición extraordinaria dedicada a los tres
principales emperadores principales de la dinastía Qing de China. La
muestra, que estará abierta hasta el próximo 17 de abril, reúne
impresionantes ejemplos de las riquezas artísticas y culturales del
Imperio del Medio procedentes, casi todas ellas, del museo del
palacio de Pekín y que en su mayoría no habían salido antes del
país.
Las alrededor de cuatrocientas piezas traídas a Londres incluyen
lujosos trajes de ceremonia, delicadas pinturas sobre seda,
caligrafías, lacas, estopas y mandalas tibetanas, tallas en jade,
bronces, jarrones, porcelanas, instrumentos científicos, campanas
rituales, incensarios, armas, sillas de mano y hasta un trono con
todos sus aparejos.
La exposición cubre el
período entre 1662 y 1795 y se centra en los tres emperadores que
representan el apogeo de la última dinastía china, la Qing, que iba
a durar hasta la revolución de 1911: Kangxi (1662-1722), Yongzheng
(1723-35) y Qianlong (1736-1795). Los Qing eran guerreros de origen
manchú que pusieron fin en 1644 al imperio Ming, pero que, lejos de
arrasar todo lo que encontraron, optaron sabiamente por
incorporarlo, adaptando el idioma, la cultura y las costumbres
chinas, incluida la burocracia confuciana, o las diversas corrientes
budistas. Gracias a ello, en lugar de ser vista como una dinastía
bárbara y usurpadora del poder, la Qing apareció a sus nuevos
súbditos como una enviada de la divinidad, a la que se debía justa
obediencia.
Coincidiendo con la
muestra, Descubrir el Arte presenta la labor política y
artística de los tres emperadores y las piezas más representativas
de la exposición, desgranando las características esenciales de un
arte único.
|