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El soplido de La Granja
En España, la fabricación de vidrio data
de muy antiguo, y sus comienzos deben situarse en el período
de la romanización. El primer intento de implantación de una
factoría moderna se produjo reinando ya la Casa de Borbón,
unos años después de subir al trono Felipe V (1700-1746), y se
debió a un particular, el navarro José de Goyeneche, quien en
sus posesiones de Nuevo Baztán, en las cercanías de Madrid,
fundó un centro fabril de diversas actividades de carácter
industrial que incluían las del vidrio. A la larga fracasó,
tras dos intentos, y algunos operarios decidieron instalarse
en otro lugar.
Dos vidrieros catalanes de
aquel grupo, Ventura Sit y Carlos Sac, solicitaron al Rey permiso
para establecerse por su cuenta en el Real Sitio de La Granja de San
Ildefonso, la construcción de cuyo palacio se encontraba muy
avanzada. Juntos, iniciaron en 1727 la producción de cristales para
ventanas. Más tarde, empezaron a adornar los comedores reales con
suntuosas piezas. Juan J. Luna recuerda su peripecia y
aportaciones en este número.
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