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Sólo hay que darse un paseo por Milán en los días en los que
se celebra la Feria del Mueble –la última edición se celebró
del 5 al 10 de abril pasados– para comprender que lo que allí
se cuece es mucho más que una simple exposición de mobiliario
y una oportunidad única para los negocios. Milán es un
escaparate de propuestas, un intercambio de tendencias que,
además del diseño de las casas, los hoteles y las oficinas –en
teoría, su medio natural–, marca cada año el futuro inmediato
de todos los soportes de comunicación, desde la publicidad a
la moda y el arte. Pero ¿ha sido siempre así?, ¿desde cuándo
los italianos son el epicentro del diseño mundial? Y, sobre
todo, ¿por qué? Hasta el 27 de agosto, la exposición El modo
italiano: diseño italiano y vanguardia en el siglo XX, en el
Museo de Montreal (entre marzo y junio del próximo año se
podrá contemplar en Trento), intenta dar respuesta a estas
cuestiones. Por Leila Crewn.
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