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En el año 1906 fallecía Paul Cézanne, uno de
los más importantes creadores franceses, cuya obra hizo posible en
gran medida el nacimiento de la vanguardia artística del siglo XX.
Aunque el pintor de Aix no gozó de un reconocimiento mayoritario en
vida, algunos de sus coetáneos –artistas tan destacados como Renoir,
Degas, Gauguin, Pissarro, Signac, Maurice Denis o Monet– sí supieron
apreciar la grandeza de su obra. Ya avanzado el pasado siglo, André
Malraux situaba al maestro de Aix como pieza clave de su museo
imaginario, reconocimiento que sería compartido también en adelante
por la crítica y los historiadores.
La conmemoración del centenario de la muerte
del artista no ha pasado inadvertida en su país de origen, donde se
han programado diversas actividades en el contexto del denominado
Année Cézanne 2006, eventos que abarcan desde la organización de
exposiciones hasta la puesta en marcha de acciones pedagógicas
destinadas a escolares, o la movilización de artistas plásticos,
músicos, actores, arquitectos y realizadores cinematográficos, todos
ellos invitados a realizar sus respectivos trabajos en los paisajes
que inspiraron la obra cézanniana.
Algunos de los más prestigiosos museos
estadounidenses han querido sumarse también a estos actos de
homenaje, compartiendo con las instituciones francesas la
organización de dos grandes exposiciones: Cézanne et Pissaro
1865-1885 y Cézanne en Provence. Así, entre el 28 de febrero y el 28
de mayo de 2006, el Museo d’Orsay presentó la muestra citada en
primer lugar, integrada por unas sesenta pinturas y algunas obras
gráficas, y realizada por el propio museo parisino, en colaboración
con el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York y Los Angeles
County Museum of Art (LACMA). La exposición había sido acogida
previamente por el museo neoyorquino (26 de junio-12 de septiembre
2005) y por el LACMA (20 de octubre 2005-16 de enero 2006). Centrada
en un tema hasta ahora poco explorado, pero inspirador de algunas de
las mejores creaciones del artista –los aspectos que evidencian los
vínculos con su tierra natal–, la segunda de estas muestras, Cézanne
en Provence, está integrada por casi ciento veinte óleos y
acuarelas, y tendrá lugar en el Musée Granet de Aix-en-Provence
entre el 9 de junio y el 17 de septiembre de 2006, tras haber sido
presentada en la National Gallery of Art de Washington, del 29 de
enero al 7 de mayo.
Descubrir el Arte se suma este mes de
septiembre a este homenaje a Cézanne, no sólo dedicándole una gran
parte de este número, sino regalando a nuestros lectores una
magnífica biografía del artista. Paloma Esteban Leal analiza
la impronta de Cézanne en el arte del siglo XX y Valeriano Bozal,
en un segundo artículo, su trayectoria y la intensa emocionalidad
que desprende la geometría de sus obras. |