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Ahora
muchos dirán que no, pero si hace un siglo les dicen a las apacibles
gentes de la barriada de Etterbeek, cerca de Bruselas, que uno de
sus lugareños se iba a convertir en un auténtico icono cultural del
siglo XX, les da un telele. Pero no sólo la historia dio hace mucho
la razón a ese juicio de valor, sino que el transcurrir de los días
sigue ensanchando la dimensión de Hergé y de su hijo Tintín como
verdaderos fenómenos de masas.
La exposición que en torno al universo de
Georges Remi han montado los responsables del Centro Pompidou de
París, en colaboración con la Fundación Hergé, se antoja como la
guinda en el gran pastel santificador del gran ilustrador belga
nacido el 22 de mayo de 1907.
Pero, atención, no será la guinda suprema.
También en 2007 se colocará la primera piedra del nuevo y
esperadísimo Museo Hergé, que estará situado en las cercanías de la
Universidad de Lovaina, a un cuarto de hora de la capital belga. Un
museo que, en teoría, pondrá el punto final a un interminable
rosario de polémicas y acusaciones mutuas entre las instituciones
públicas de Bélgica y los defensores del legado artístico del
dibujante, básicamente su viuda, Fanny Rodwell y su actual marido,
el bullanguero y desconfiado Nick Rodwell, director general de
Moulinsart, la sociedad que centraliza las actividades en torno al
autor y su personaje-fetiche.
Según las estadísticas, alguien en el mundo
compra cada tres minutos un álbum de las aventuras de Tintín y su
fiel perrito Milú. Los 22 títulos completos de la saga, desde el
primero, Tintín en el Congo (1930) hasta el último, Tintín y los
pícaros (1976), han sido traducidos a más de 30 lenguas, entre ellas
el catalán, el euskara, el gallego y el bable. El número total de
álbumes de Tintín vendidos en todo el planeta desde 1930 hasta la
fecha supera los 270 millones. Tintín es, no hace falta decirlo,
algo más que un cómic. Y Hergé, algo más que un autor de cómics. El
periodista Borja Hermoso recuerda en este número el
nacimiento de la estrella del cómic, presenta los detalles de la
exposición, analiza la entrada de Tintín en los museos de arte y
adelanta los próximos eventos relacionados con el personaje.
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