|
Cualquiera
que haya estado en un espacio creado por Richard Rogers puede dar fe
de la intensidad sensitiva que produce, y de la inmensa pasión y
calidez que ha sabido conferir a todas sus obras. Sus proyectos
sorprenden primero por su visión, y enganchan inmediatamente después
gracias a su claridad absoluta y a su exacta simplicidad.
Es para mí un honor escribir esta introducción
por muchas razones, pero principalmente porque me da la oportunidad
de presentar al Richard que yo conozco y admiro. Richard Rogers es
uno de los autores más relevantes del mundo arquitectónico actual,
un visionario que ha sabido romper tendencias e introducir conceptos
revolucionarios, especialmente en su dimensión urbanística y social.
De su obra cabe decir que habla por sí sola, y así es como él la
proyecta, pues ante todo es un hombre sencillo y modesto, astuto y
visionario, sin complejos. Tiene un carisma arrollador y posee el
don de seguir siendo humano.
Pero, además, Richard Rogers es la cabeza más
visible de un potente y excelente equipo perfectamente sincronizado
y engranado, comprometido con los valores y principios que impregnan
el estudio. Un equipo modélico, integrado por arquitectos y
urbanistas que a lo largo de estos años han desarrollado una carrera
distinguida, siendo responsables de algunos de los edificios más
emblemáticos de los últimos treinta años, incluyendo el Centro
Pompidou en París (junto a Renzo Piano), reconocido como uno de los
edificios europeos más importantes de los años de posguerra, y el
edificio LLoyd’s, en el corazón de la City de Londres, considerado
una obra maestra. Su amplia carrera siempre se ha regido por su
pasión por las ciudades y por la necesidad de realizar desarrollos
más sostenibles y equitativos, que mejoraran la calidad de vida de
los ciudadanos.
Descubrir el Arte inicia este mes de
febrero una nueva serie dedicada a los arquitectos que están
cambiando el mundo, con un perfil y una entrevista en exclusiva con
el autor de la T4 en el aeropuerto de Barajas. Luis Vidal
repasa su trayectoria y obras emblemáticas y Antonio Lucas
dialoga con él.
|