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¿Profesión?...
Anticuario
Curiosamente, la palabra anticuariado aún no
existe en el diccionario de la Academia y ella, por sí sola, podría
definir toda una actividad profesional. Deriva del vocablo inglés
“antiquarian” asociado a “bookseller”, el vendedor de libros y
objetos antiguos, y válido en lenguas próximas como el italiano y su
“antiquariato”, que significa el mercado o comercio del arte
antiguo. Es, pues, un término que nos permite agrupar tanto la venta
de obras de arte que el anticuario realiza en su establecimiento,
como la actividad comercial que se desarrolla entre los anticuarios.
Artur Ramon explica en este número cómo los comerciantes de
obras de arte son, desde hace siglos, una pieza fundamental en el
engranaje del coleccionismo y repasa la historia y evolución de la
actividad a lo largo del tiempo. En un segundo artículo, José
María Solé presenta la nueva TEFAF Maastricht, sin duda alguna
la mejor feria de antigüedades del mundo, que alcanza su vigésima
edición con gran éxito.
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